REDACCIÓN / VIGO La nueva Lei de Pesca, aprobada el pasado mes de julio por el Consello de la Xunta y que ayer inició su trámite parlamentario prevé crear una nueva licencia de pesca profesional de duración indefinida, con lo que desaparece el actual el permiso de explotación (permex), la creación de una licencia que distingue entre marisqueo a pie y a flote, en ambos casos por una duración de cinco años (en la actualidad para el marisqueo a pie se exigía la renovación anual). Además, el nuevo texto legal establece un permiso de pesca especial, dirigido a las pesquerías que requieran una reducción del esfuerzo y explotación de sus recursos, así como de pesca de ocio, vinculada al turismo en localidades costeras.
En lo que se refiere a concesiones de bateas, la nueva Lei establece que se concederán en régimen de concurso público por un período de diez años, prorrogables hasta un máximo de 30 y se valorará, entre otras cuestiones, haber sido titular de una concesión.
Ayer, en el Pleno de la Cámara gallega la titular de Pesca, Carmen Gallego, señaló que la nueva Lei de Pesca nace con "ánimo de perdurabilidad", deroga cinco textos legales anteriores y es producto de "un amplio debate social", ya que durante su elaboración, la industria de transformación, armadores de las flotas de altura y gran altura y firmas de acuicultura presentaron alegaciones y reconoció haber pactado la "redacción literal" del apartado referido a las concesiones de bateas con el sector mejillonero y la parte vinculada a la función de la Federación Galega de Confrarías.
"Es un instrumento legal de mucha más fácil comprensión", dijo Gallego, quien subrayó que muchos profesionales del mar tenían "dificultades" para entender y asumir la normativa de 1993, de la que además destacó su "rigidez" y su "excesiva burocratización". A su juicio, esta cuestión impidió el "avance profesional" en segmentos como el de la pesca artesanal.
Entre las novedades citadas por Gallego figura el reconocimiento a "todas" las organizaciones profesionales del sector en Galicia, desde cooperativas, sindicatos, asociaciones de productores y organizaciones de armadores, y no sólo a las cofradías de pescadores, como en la normativa de 1993.
Esta cuestión centró las críticas del PPdeG al nuevo texto legal, para el que solicitó una enmienda a la totalidad y su "devolución", entre otras cuestiones, por su posición a favor de "modificar" y "no de derogar" la legislación vigente.
Su portavoz, José Manuel Balseiro, reprochó a la conselleira su "desprecio" a los pósitos como órganos de interlocución con el sector y que, en su opinión, "pasan de estar en la primera división a una tercera regional". "Pretenden intervenir en exceso todo aquello que no puedan controlar, buscan un sector sumiso", señaló Balseiro, que criticó también no incorporar medidas contra el furtivismo y "renunciar" a comprometer mejoras en Salvamento.
Por su parte, el portavoz de Pesca del BNG, Bieito Lobeira, defendió la necesidad de "renovar" el marco legal en el ámbito pesquero, marisquero y acuícola de la comunidad.