BARCELONA. Los problemas burocráticos son los responsables de la paralización del proyecto «Pesca Turismo», que persigue promocionar la pesca en la costa de Barcelona como una actividad turística que dé a conocer los ejemplares de la zona, según explicó a Ep la Organización de Armadores de Pesca de Cataluña (OAPC), promotora de la iniciativa.
El presidente de la OAPC, Miguel Caparrós, reveló que el proyecto (que arrancó hace 4 años) se encuentra anclado por la falta de una normativa estatal que tendría que regular esta «novedosa» actividad. El problema radica, según Caparrós, en que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Ministerio de Fomento, del que depende la Marina Mercante, «se van pasando la responsabilidad de redactar la normativa y, mientras, nosotros no podemos ponernos en marcha».
El plan de «Pesca Turismo» consiste en organizar salidas en pequeños grupos de unas diez personas que pasarían una jornada a bordo de un pesquero y podrían «conocer de cerca el trabajo de los pescadores y, a la vez, la cultura catalana», afirmó Caparrós.
A bordo de la embarcación, los viajeros podrían colaborar no sólo en la navegación sino también en todas las tareas de pesca y volver al puerto para disfrutar de un almuerzo «al más puro estilo marinero».
Beneficios para Barcelona
El responsable de la OAPC destacó los beneficios que esta actividad reportaría a la ciudad de Barcelona, puesto que se trata de una nueva atracción para los visitantes, además de los efectos positivos que podría tener en los ingresos de los pescadores durante las épocas de crisis que se dan en el sector «con frecuencia».
Caparrós explicó que en 2006 se llevaron cabo tres pruebas piloto que resultaron «un éxito total» y en las que participaron autoridades de la Administración local, así como también técnicos de medio ambiente y prevención de riesgos que certificaron «los sistemas de seguridad que se tomarían en todas las salidas».
Ante el «gran interés» que, según la OAPC, despertó la iniciativa entre las autoridades, solicitaron al conseller de Agricultura que diera «un empujoncito» al proyecto para que pueda llegar la normativa de cara al año que viene.