El Ejecutivo comunitario propone otorgar 600 millones extra para paliar la subida del gasoil pero para acceder a ellos los armadores deben comprometerse a una reconversión.
AGENCIAS. BRUSELAS. La Comisión Europea (CE) presentó ayer su propuesta legislativa con "medidas de emergencia" para paliar las dificultades económicas a causa del encarecimiento del carburante, aunque en general las ayudas van a estar condicionadas a la reestructuración de la flota pesquera.
Para ello, Bruselas ha planteado una partida de 600 millones de euros, que se sumaría al Fondo Europeo de la Pesca (FEP) a través del cual se otorgan habitualmente los apoyos a los pescadores europeos, cofinanciados por los países comunitarios.
La propuesta será examinada esta semana por el Parlamento Europeo, para que los ministros de Pesca de la UE puedan aprobarla el próximo martes.
Los 600 millones podrían proceder del capítulo de agricultura y pesca del presupuesto de la UE para los años 2009 y 2010, según una fuente comunitaria.
Entre las medidas de urgencia propuestas figura la posibilidad de que los Gobiernos den apoyos para financiar el cese temporal durante un periodo máximo de tres meses, que deberá empezar antes del 30 de noviembre; podrán costear los gastos de tripulación y los del mantenimiento del barco. A cambio, los armadores deben comprometerse a planes de reconversión en seis meses.
Por otro lado, la CE ofrece apoyo para la adaptación de la flota, en los casos en los que el gasóleo represente el 30% de sus gastos y haya planes que impliquen al menos un recorte del 30% de su capacidad.
Bruselas ofrece también aumentar el porcentaje de ayuda para costear cambios en las artes pesqueras y la sustitución de motores, a condición de que la participación privada sea del 40% de los gastos.
La CE ha planteado más flexibilidad en las políticas de desguace y ampliar los beneficiaros de ayudas socioeconómicas, para que además de los pescadores puedan acceder a ellas los empleados de puertos y subastas.
También prevé medidas para promover el etiquetado, el valor añadido y aumentar el poder de los pescadores a la hora de negociar los precios del pescado.
Sin embargo, para beneficiarse de todos estos apoyos, los países deben reprogramar sus programas de adaptación a la flota.
El comisario europeo de Pesca, Joe Borg, ha manifestado que la propuesta se basa en tres principios: reducir la capacidad de la flota, disminuir la dependencia del carburante y ayudar a los pescadores a elevar el valor de la primera venta de sus capturas.
La propuesta legislativa no incluye el incremento de las ayudas de mínimis, las que los Gobiernos pueden conceder sin tener que justificarlas a Bruselas. Borg había sugerido elevarlas a 30.000 euros por barco y un tope de 100.000 euros por empresa, que ahora está en 30.000 euros por empresa.
En la propuesta figura esa idea, pero el texto indica que antes de proponer el aumento de las subvenciones, la CE efectuará los estudios de impacto económico necesarios "a corto plazo".