Carril y A Illa se suman este verano a las iniciativas de turismo marinero
Las mariscadoras de estas cofradías preparan rutas para dar a conocer su profesión a los visitantes
Autor:
Rosa Estévez
«Ruta da Cultura Marítima do Salnés». Ese es el nombre de una iniciativa con la que la Fundación Comarcal pretende ordenar y sacar partido del patrimonio cultural que nace y se nutre de las aguas de la ría de Arousa. En esa ruta encajan a la perfección las distintas empresas de turismo marinero que se han puesto en marcha en la zona sur de la ría. La primera nació en Cambados, hace ya cuatro años, por iniciativa de un puñado de mariscadoras. Siguió en O Grove, con la puesta en marcha del ambicioso programa Pescanatur. Y, en estos momentos, en Carril y A Illa se están gestando nuevas iniciativas.
Patricia Beloso es la encargada del proyecto turístico que se está realizando al amparo de la agrupación de mariscadoras carrilexa. «La gente está muy interesada en esta iniciativa», dice. Una iniciativa que se presentará en sociedad allá por el mes de mayo, y que espera estar rodando en junio. De momento, se han preparado dos rutas para los turistas que se interesen por la oferta de las mariscadoras: una recorrerá las playas de A Concha y A Compostela e incluirá una visita a la lonja; la otra partirá de Bamio y llevará a los visitantes hasta Os Lombos.
Hasta ahora, unas 25 mujeres han recibido ya la formación necesaria para poder actuar como guías turísticas en ambos recorridos. Pero se realizarán nuevos cursos, con el fin de abrir el proyecto a cuantas más compañeras mejor (y son unas 70). En A Illa aún no han comenzado los cursos. Pero, aún así, María del Carmen Dios, la mujer que está impulsando esta iniciativa, confía en que esté todo rodando cuando llegue el próximo verano. «De entre 300 mujeres que seremos, unas cuarenta se han apuntado ya para los cursos», argumenta esta mujer.
En el caso de A Illa, la decisión de poner en marcha un grupo de mariscadoras-guía responde a dos objetivos fundamentales. Por un lado, explorar una vía de ingresos que en otras cofradías «está funcionando muy bien». Por el otro, «concienciar al turista de las razones por las que no puede mariscar. A nosotras lo que más nos tira es eso, porque poner 'no se puede mariscar' no es suficiente. Es necesario acercarse más a la gente y explicarle que la prohibición no es un capricho, que hablamos del trabajo de mucha gente», argumenta María del Carmen Dios.
En Carril también confían en que la puesta en marcha del servicio de turismo en la playa sirva para reducir los problemas que surgen en el arenal cada verano. Unos problemas que Patricia Beloso minimiza: «con los turistas no hay tanto problema. Con quien hay más dificultades es con gente de aquí, que estaba acostumbrada a llevarse algo de marisco a casa. Pero el problema tampoco es tan grave».